Monitor Ambiental de Multi-Metales Xact 625i: Tecnología pionera que fortalece la gestión ambiental minera en Chile
Santiago, 24 de julio de 2025 Chile consolida un importante avance en la gestión ambiental minera con la incorporación del sistema de monitoreo continuo de metales en aire Monitor Ambiental de Multi-Metales Xact 625i, el primero en su tipo implementado en Sudamérica. Este instrumento, fabricado por Cooper Environmental Services en Estados Unidos y distribuido en Chile por Ambiente y Tecnología (AyT), fue adquirido mediante el financiamiento del proyecto FONDEQUIP EQM190045, impulsado por académicos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile. Su incorporación representa una transformación sustantiva en las capacidades del país para caracterizar y controlar emisiones de metales traza como arsénico, cadmio, plomo, cobre y zinc, con una resolución temporal sin precedentes, alto rigor técnico y datos obtenidos directamente desde condiciones locales.
El Xact 625i permite un monitoreo continuo y simultáneo de más de 30 metales en material particulado fino (PM10 y PM2.5), con lecturas cada 15 minutos, gracias a su tecnología de fluorescencia de rayos X (EDXRF) en un sistema tipo reel-to-reel. Además de conservar las muestras para análisis posteriores, incorpora sensores meteorológicos y puede ser operado de forma remota y automatizada. Su nivel de precisión ha sido validado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (US EPA), posicionándolo como una herramienta de referencia en vigilancia ambiental avanzada.
El profesor Manuel Leiva, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y líder del proyecto, subraya el impacto institucional de contar con esta tecnología de frontera: “Para la Universidad de Chile, institución con más de 180 años de historia, y en particular para la Facultad de Ciencias, con más de 60 años formando científicos, la llegada del Xact 625i reafirma nuestro liderazgo en investigación científica aplicada y servicio público. Este equipo consolida nuestra capacidad para producir conocimiento riguroso y útil, establecer nuevos estándares metodológicos y, sobre todo, poner estos avances al servicio del país y de sus políticas ambientales. Es una herramienta con vocación de transformación nacional”.
En la misma línea, el académico Richard Toro resalta el valor formativo y de proyección internacional que este equipo representa: “Contar con el Xact 625i nos permite formar capital humano altamente especializado, con acceso a instrumentación de vanguardia. Además, nos abre las puertas a nuevas colaboraciones científicas tanto nacionales como internacionales, en una línea de investigación que conecta directamente la ciencia con las necesidades reales del territorio. Esta es la ciencia que transforma vidas y orienta decisiones”.
La implementación del equipo en zonas mineras estratégicas del norte de Chile fue parte de un diseño metodológico integral que combinó estaciones de monitoreo tradicionales, sensores meteorológicos, campañas de medición de alta resolución y análisis químicos por metal. Esta estrategia permitió observar con detalle las variaciones en la emisión de metales según las condiciones operativas y climáticas, generando información dinámica y precisa en tiempo real.
A partir de estos datos, el equipo de investigación caracterizó las huellas químicas de las distintas fuentes emisoras, permitiendo identificar con claridad qué metales se liberan, en qué proporciones y bajo qué condiciones. Esta capacidad diagnóstica facilitó el desarrollo de un plan operativo que permite activar medidas correctivas o de mitigación basadas en umbrales definidos y evidencia empírica actualizada.
El proyecto ha contado con el respaldo técnico permanente tanto del fabricante como del proveedor local. Desde Estados Unidos, Cooper Environmental Services proporcionó apoyo en calibraciones, verificación de precisión y optimización del software ADAPT, asegurando el cumplimiento de estándares internacionales. Simultáneamente, AyT, con casi tres décadas de experiencia en soluciones ambientales en Chile, ofreció acompañamiento constante en la instalación, puesta en marcha y mantención del equipo, garantizando un funcionamiento confiable. Según su gerente general, “traer esta tecnología a Chile fue un compromiso con la excelencia técnica y la sustentabilidad. No solo facilitamos su llegada, sino que trabajamos activamente para que las mediciones fueran representativas, precisas y útiles para la toma de decisiones. Este proyecto es una muestra ejemplar de colaboración público–privada en beneficio del medio ambiente”.
Los datos generados con el Xact 625i fueron parte fundamental del expediente técnico que respalda la formulación de la nueva Norma Primaria de Calidad del Aire para arsénico en Chile. Esta información, que ya se encuentra disponible para consulta pública, fortalece la transparencia del proceso normativo y aporta legitimidad técnica basada en evidencia nacional.
Esta experiencia representa un modelo exitoso de articulación entre la Universidad de Chile, el sector industrial y el Estado, con impactos que trascienden lo técnico. En palabras de Leiva, “cuando la universidad pública lidera, la industria se alinea con visión de futuro y el Estado canaliza ese trabajo hacia políticas concretas que protegen a las personas. Este es el tipo de cooperación que Chile necesita para abordar sus desafíos ambientales”.
Los beneficios del Xact 625i son múltiples. Permite anticipar eventos de contaminación en faenas mineras, facilitando ajustes operativos como cambios de horarios, ventilación o refuerzos en sistemas de filtrado. También fortalece la base técnica de las normativas ambientales, haciéndolas más eficaces frente a escenarios de riesgo para la salud pública. Además, proporciona a las comunidades una herramienta de monitoreo transparente y continua, elevando los estándares de confianza social en la gestión ambiental. Finalmente, su capacidad de replicabilidad en otras regiones del país o de América Latina abre nuevas posibilidades de cooperación regional y transferencia tecnológica.
Toro agrega que “el plan operativo que desarrollamos transforma la información en acción. Ya no se trata simplemente de medir y archivar datos, sino de activar procesos de gestión ambiental en tiempo real. Esa capacidad es crucial en un contexto de creciente demanda por una minería más sustentable y responsable”.
Con capacidades técnicas propias y el respaldo institucional necesario, Chile se posiciona como un líder regional en tecnologías de monitoreo ambiental. Este proyecto demuestra que la convergencia entre ciencia de excelencia, innovación tecnológica y alianzas institucionales sólidas puede redefinir la manera en que se enfrentan los desafíos ambientales del presente y del futuro. La Universidad de Chile, por medio de su Facultad de Ciencias y en colaboración con AyT y Cooper Environmental Services, establece un precedente que demuestra que el compromiso científico, el conocimiento útil y la vocación pública pueden —y deben— converger para proteger el aire que respiramos y el entorno en que vivimos.